22 de noviembre de 2015

MI NIÑA DE OJOS GRANDES

Pequeña de ojos grandes y alegres,
niñita de corazón inquieto
que se hace querer cada instante.

Manitas suaves, sonrisa traviesa.
Mente que inventa e imagina,
que aprende fugaz, infinita.

Mandona e inocente, 
con tu viva voz nos recuerdas
sentir el presente.

Eres una carita dulce, 
que nos regala felicidad
con tu simple existencia.

Que atraviesas el alma 
con tu mirada escondida
entre tus pestañas inmensas.

Eres energía que reparte
vida con cada abrazo;
con tu sonrisa y con tu llanto.

Qué fácil es quererte,
mi niña de corazón gigante,
chiquita divertida, de caminar amable...

7 de octubre de 2015

LA GRAN VICTORIA CONTRA EL MIEDO

Definitivamente, no era lo más fácil. No se trataba de algo con lo que fuese a disfrutar constantemente. Se tendría que conformar con felicitarse a sí mismo alguna que otra vez por los supuestos logros conseguidos.

No era aquello con lo que sentía una conexión cósmica, en donde los planetas alineados y un karma reverenciado frente a sí podría haberse tomado como normalidad.

Más bien era algo que en ocasiones, más de las que le hubiese gustado, producía una fuerte contracción en su estómago, un bloqueo en su mente y un pinchazo en su corazón; como si una aguja que entra suave y dolorosamente le desangrase el alma. Algo que le hizo dudar tanto de sí, de su potencial, de sus posibilidades, de su fuerza; que todo lo bueno parecía desvanecerse, evaporarse; cual agua que no tiene suministro constante. 

Enclaustrados en el "No podrás" forjaban una cárcel de barrotes cuyo diámetro no paraba de crecer exponencialmente; hasta fundirse y crear una pared de hierro infranqueable. Pero lo hizo: Luchó contra sí, contra él y contra todos aquellos que decían no; y con el paso del tiempo entendió que vencer al miedo fue la gran heroicidad de su vida.

Hay que tirarse, porque en las piscinas sólo hay agua; y el agua siempre se evapora, pero el miedo nunca para de alimentarse. 

20 de septiembre de 2015

LAS CANCIONES QUE BAILABA CONTIGO

Un túnel interminable.
Un mar de agua helada que bloqueaba el cuerpo.
Una llamada inoportuna que alargó lo inevitable.

Unas calles de pendientes pronunciadas que mis tacones eran incapaces de soportar de vuelta a casa.
Un masaje de pies con el que me conformaba como recompensa, con palabras escondidas entre tus manos suaves. 

Las canciones que bailaba contigo eran una excusa.
Un momento de ligera intimidad entre la gente en un bar de jóvenes a las siete de la mañana.
Tres minutos de música en los que me escapaba de la realidad, cuando si me acercaba podía verse normal y abrazarte no era una locura.

Era fácil bailar y difícil pensarte. 

Ahora es difícil pensarte e imposible bailar...

9 de septiembre de 2015

LAS SÚPERCHICAS

Lloramos, pero no ante el mundo. 
Lloramos, pero en el silencio de nuestro cuarto, 
mientras conducimos, mientras nos duchamos.
Lloramos a solas.
Así somos las súperchicas. 

Porque a pesar del miedo, a pesar del dolor, del daño, del sufrimiento; guardamos las lágrimas para hacer creer al mundo, tu mundo, que todo está bien. 

Lloramos en solitario para no hacer llorar al resto. Para que las velas no se inunden con nuestras lágrimas y no se apaguen las llamas que encienden al resto de corazones

Cuando salimos de un hospital donde todo va mal, y aguantamos el tipo porque las súpermujeres transmitimos ánimos y fuerza. 

Somos súperchicas porque gritamos ante el mundo, porque reivindicamos nuestra existencia.

Porque decimos no y sí cuando nuestro sentido nos lo dicta, sin dejarnos llevar por una rueda que gira hacia ninguna parte. Porque tomamos las riendas a pesar de las críticas.

Las que han dado su vida por la familia hasta agotar sus fuerzas, hasta alcanzar el punto de lo inaguantable, hasta morir. Esas que dejaron de vivir, para darle vida al resto... También son las súpermujeres.

Lloramos, pero no ante el mundo. 
Lloramos, pero en el silencio de nuestro cuarto, 
mientras conducimos, mientras nos duchamos.
Lloramos a solas. 
Así somos las súperchicas. 





23 de agosto de 2015

LUNA COLOR MARFIL

Noche de Luna blanca, gigante.
Noche de Luna que refleja
la luz que emana el Sol,
que regala vida en la Tierra.
Noche de Luna en transformación.
Adaptativa, cambiante, invisible.

Luna que evidencia el engaño
de nuestros sentidos.
Luna que aparece y desaparece,
Luna que cambia en perfil como
pequeños gajos de mandarina,
y que se torna suave y ligera,
con ese tono color marfil.

Añorándote en tu ausencia,
admirándote en tu plenitud.
Ahí, colgada del cielo,
sobre un mar inmenso
y una tierra que te abraza;
cual decorado de un escenario
donde una obra de teatro
está a punto de empezar.

Y con la Luna como musa,
en la entrada un cartel distinto,
otra historia por contar,
una nueva obra maestra...




De nuevo compartiendo lo que llevo meses guardando en mi libreta de mariposas y colibrís. Los teclados y las pantallas se alejan de mí en mi tiempo libre, pero nunca el sonido del trazo de mi bolígrafo con el papel.