Y de pronto el amor.
Porque es tan fácil quererte
en este mundo incierto.
Porque resulta tan sencillo
acurrucarme en tu vientre,
que me aporta el calor de tu existencia.
Y recorrer los caminos del camino
y despejar la maleza que lo impide.
Como jóvenes hambrientos de futuro,
de esperanzas.
Vi tantos cielos contigo,
vi tantos mares distintos
que reflejaban tus ojos verdes,
y los azules,
y los grises,
y el reflejo como único recuerdo.
Porque no importa donde,
contigo o sin ti
siempre estás presente,
como la ola que rompe y vuelve al mar,
como el olor a azahar que invade y embriaga.
Como siempre el amor.
El que me das en la distancia,
en la cercanía,
en el enfado y la sonrisa.
Siempre el amor.
Ya habrá tiempo para la melancolía.
Ya habrá momentos para
el recuerdo y para el dolor.
Para soñarnos en sueños,
para anhelarnos en vida.
Después de todo, se apagan las luces y se acaba la función. Y en la entrada un cartel distinto, otra historia por contar, una nueva obra maestra.
30 de abril de 2013
29 de abril de 2013
REGRESO AL FUTURO IV. Dirigida por Gallardón. PP Producciones. Con la colaboración de Rouco Varela.
Se están montando el peliculón y nosotras somos las protagonistas. Nosotras y nuestro no-derecho a decidir, con la imposición de su ética y su moral, que desahucia familias y deja a niños en la calle, pero que defiende el derecho del que aún no ha nacido a nacer, a toda costa. Da igual que luego no puedan alimentarle, cuidarle o amarle. Da igual que no vaya a recibir la ayuda de la dependencia que ellos, los de la moral, han recortado si el niño que nace tiene discapacidad, porque lo que importa es la obligación a la vida.
Te obligo a nacer, a sabiendas de que tu vida será miserable. Porque mi ética manda sobre la de tu madre, sobre la que te lleva en el vientre, sobre la única que puede sentirte dentro, sobre ésa que sufrirá al pensar que pudo tenerte y no lo hizo, y la única razón que la condujo a ello fue la certeza de que no podría darte todo lo que tú, como pequeño indefenso ante el mundo, necesitas.
Me cortan las manos, me tapan los ojos y me cierran la boca para no dejarme decidir sobre mi cuerpo, mi futuro y el de mi hijo. Si te quiero, te querré. Asumiré todas las consecuencias de alumbrarte. Si no te quiero pero me obligan, también te querré, y también seré yo quien asuma las consecuencias de alumbrarte. No son ellos quienes van a mantenerte, ni quienes te educarán para que seas mejor persona, sólo yo. Yo, madre soltera o acompañada, rica, pobre, negra o blanca. Yo soy quien estará ahí, pero sin embargo, son ellos los que por mí deciden.
¿Cuándo van a parar las imposiciones? ¿Cuándo seremos realmente libres? Mujeres, mujeres del mundo, llevemos el mundo. Porque me importa un pepino lo que diga la Iglesia, el PP o la madre que los trajo a este mundo y no tuvo el derecho a decidir. Me importa una mierda si te parece bien o mal, y al resto tampoco les importa si mi cuerpo embarazado aborta o continúa. Lo que sí me importa es que de una puta vez nos dejen actuar en base a nuestras propias convicciones, y no bajo el yugo de las suyas.
21 de abril de 2013
LA VUELTA A LA TORTILLA
Ser español ya no mola: Resulta que estamos invadiendo lo que a otros pertenece. Queremos tener seguridad social, poder abrir una cuenta en el banco, pasear por la calle sin que nos miren como a extraños en un lugar que no es nuestro... Y aunque aún tenemos la posibilidad de volver a casa, porque nos queda algo de dinero para poder rendirnos y regresar derrotados, no queremos aceptarlo. No queremos darnos cuenta que sólo somos inmigrantes, ilegales, sin papeles, robasueños, robaderechos y, por tanto, ladrones.
¿No te reconoces en ese contexto, en esa descripción? Ah claro... Tú no eres inmigrante, eres español, has vivido una época de bonanza que muchos querrían, has conducido coches de lujo y vivido en casas con piscina. ¡¿Cómo te pueden ver, a ti, español, como inmigrante?!
Pues sí, parece que por fin se ha dado vuelta la tortilla, y la poca empatía que hemos demostrado para con el inmigrante en nuestro país, el karma nos la está empezando a devolver en pequeñas dosis. Ese rechazo que sufrimos es una nimiedad. Porque los viajes los hacemos en tren o en avión, porque no nos extorsionan ni nos estafan. Porque a las mujeres no nos prostituyen al llegar a nuestro destino. Aún con dificultades, tenemos más suerte que la gran mayoría de las personas que habitan este planeta. No me alegro de nuestro mal, entre otras cosas porque soy o seré una afectada directa, pero las lecciones hay que aprenderlas de alguna forma en esta vida.
No me resulta fácil publicar esto. Sé que quizás no estés de acuerdo, a lo mejor te genera rechazo o no entiendes la reflexión expuesta. Pero parece que algo nos preocupa sólo cuando nos afecta directamente, si no, simplemente hacemos valoraciones sin conocimiento, juzgamos un color, un bolsillo o una apariencia, sin tener ni idea de lo que hay detrás. De verdad me gustaría que no tuviésemos que ver cómo caemos para darnos cuenta de nuestro alrededor, para entender que no somos tan distintos, para ser conscientes de que también nos puede pasar. Pero la realidad no nos deja otra alternativa.
11 de abril de 2013
LLAMADA AL TALENTO
Es como un niño que de pronto deja que la creatividad fluya y comparte su virtud. Es como el momento en que te ahogas y necesitas coger aire profundamente, tu diafragma se expande, tu pecho se abre y la inmensidad entra en ti. Es la expresión pura de la conciencia, es estar abierto a la experiencia, desprenderse de lo más vanal. Es extraordinario y fantástico dejarse llevar.
Cuando la inspiración aparece, cuando todo tu talento se desplega lo sientes dentro intensamente, como un gran aguacero que limpia el alma, que te remueve, que recoge en ti todo lo bueno. Acoges la necesidad de desarrollarlo, de pintar, esbribir, estudiar o reparar coches; y encontrarse en disposición de hacerlo supone la mayor cercanía a la felicidad del ser. Esa llamada se produce, y sin darte cuenta, cuando no tienes presión, cuando te sueltas, cuando la tensión se desvanece y te entregas por completo a sentirte, de pronto todo se vuelve sencillo. De repente mis dedos escriben sin ser dominados por mi mente y mis sentidos abrazan todas las maravillas que eso provoca.
No nos hace falta buscar nuestra vocación, no necesitamos encontrar qué nos hace especiales. Mientras te centres en la búsqueda, te desvías de la atención en ti mismo, y si persigues un fin no serás capaz de disfrutar plenamente. Nunca huyas de aquéllo que te llama, actívalo cuando se te presente.
8 de abril de 2013
TU LADO DE LA CAMA
Territorialidad. Como todo, sólo un concepto, pero hacemos de ella nuestra forma de vida. Nos agarramos a lo que tomamos por propio y lo queremos como si a nivel existencial su valor fuera incalculable. Tu taza del desayuno, tu toalla color pastel, tu sitio perfecto del sofá... ¡Que nadie lo toque!
Pero no nos queda otro remedio que compartir. Incluso el más aferrado y tacaño sin darse cuenta lo hace, porque la existencia no se concibe sin ello. No se trata de regalar objetos, no se trata de ceder tu lado de la cama por complacer al otro, es cuestión de entender que todo y nada es nuestro. Que tú eres yo y yo soy tú, y seremos mucho más felices si bebemos del mismo tazón de vez en cuando, porque conseguiremos deshacernos de esa idea de propiedad que nos persigue. Cuando soltamos el lastre y los objetos toman un segundo plano, querernos es lo más fácil y sencillo que se nos presenta.
"El que da, da y recibe, el que recibe, sólo recibe. (...) Como cuando un niño pequeño te regala un dibujo horrible, y tu lo recibes como si fuera la cosa más bonita" Las palabras exactas no están en mi recuerdo, pero sí la sensación de regalar dibujos horribles y sentirme infinitamente feliz. Cuando das, recibes doblemente. Si amamos sin intención, si nos alejamos del proyecto, nuestro lado de la cama carece de sentido.
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