20 de agosto de 2010

POST REIVINDICATIVO

Beber, fumar...¡el rollo de siempre!

El alcohol sin exceso está bien. Un par de copas que te den ese punto de buen rollo puede que no estén de más, pero andar potando por las esquinas, beber por la gracia de ligar con las farolas hace que tu cuerpo se transforme en el desecho propio de un vertedero.

Las pibitas podrían evitar esos rabillos de ojo hasta las orejas y los labios perfilados con rodillo de pared, es que me resulta un poco violento tratar con extraterrestres. Y me parece muy bien que los machomen dejen su pecho al descubierto y se coloquen una escoba por peinado, pero ya que atentan contra la sensibilidad de las personas, por lo menos que no nos toquen cuando nos hablen. Métanse las manos en los bolsillos, rásquense la oreja o concéntrense un poco en lo que van a decir para ligar con nosotras, pero, por favor, eviten tocarnos. Nuestra cintura no es un torno ni nuestro culo un cojín.

Si por casualidad una noche te emborrachas a muerte y no eres capaz de controlar tus impulsos con alguien del trabajo, de la universidad... y recibes calabazas, es peor si luego cuando coincides con ella no la saludas, da a entender que realmente te apetecía arrimarle la cebolleta y no sólo era fruto del alcohol.

A los camareros que van de guapos antipáticos alguien debería dejarles claro que lo único que representan es a la gilipollez más extrema; y a los que van de guapos simpáticos que normalmente no lo son tanto, y lo único que intentamos sacar de ellos es algún chupito gratis. A mí personalmente me gustan los normales: "Dime" "Whisky-cola por favor, gracias" Te sonríen, te hablan, te sirven, te cobran y se van. Esos son perfectos.

Un mensaje para todas las pijas: ¡¡BÁJENSE YA DE LA PARRA!! No hace falta que miren trescientasmil veces la Vogue para poder vestirse, de vez en cuando hacerlo por ti misma no está mal, en serio. Que algo salga en una revista no quiere decir que sea "cool", ni que te lo puedas poner sin parecer un payaso camuflado. Ah y de vez en cuando está bien ser un poco simpática, tiene que ser muy complicado eso de poner todo el día cara de rottweiler.

¡Me encantaría que la normalidad no fuera tan difícil de encontrar!

-NATURALIDAD por favor-

27 de abril de 2010

COLEGA DE JESÚS


La otra noche Jesucristo se me apareció en sueños. No recuerdo lo que me dijo, sólo apareció en una constelación y venía hacia mí, mientras hablaba con algún sabio de la Antigua Grecia que no reconozco. Yo me quedé petrificada, de rodillas, con la boca abierta, sin poder moverme y temblando, como si me dieran pequeños espasmos seguidos, muy raro. Había visto la luz, todo en lo que no creía hasta entonces me estaba anulando mientras se producía uno de esos milagros divinos. Fui feliz, porque sentí que por fin todo estaba resuelto, ¡era cierto! No cabía duda, el inicio, el fin, el más allá y el más acá, todo cobró sentido. Me pregunto si los creyentes sienten esa seguridad, eso que experimenté mientras flipaba como nunca. Porque si es así, ahora entiendo cuánto se ofenden cuando escuchan a alguien negar a Dios. Si lo que soñé ellos lo sienten real, los admiro y envidio, porque poseen el convencimiento de la creación, del cómo y el por qué. No les hace falta ciencia, no experimentan dudas, todo está claro.

Me pregunto cómo sería si yo fuera católica realmente. Habría pensado que Jesús quería mandarme un mensaje, o avisarme de algo, o reafirmar mis creencias o algo así. Por suerte o desgracia no lo soy, así que con un sueño no me vale. Además, tendría que aclararme muchas cosas, porque todo el tema de que Jesús era un hombre extraordinario que poseía algún tipo de poder puedo entenderlo y aceptarlo como verdad, pero de ahí a que su padre sea el espíritu santo... hay algo que no cuadra. Que esa es otra: ¿qué es un espíritu santo? (sonido de grillos). Lo que me gustaría saber es por qué si Jesucristo era tan bueno y generoso, se proclama fiel a su palabra la Iglesia Católica, responsable de barbaries y atrocidades, además de no predicar con ejemplo de valores dignos, sino repartiendo intolerancia, discriminación, clasismo, y más adjetivos calificativos que conducen mas bien a la descalificación. Estoy convencida de que Jesús mola, pero se la han jugado esos amiguitos suyos con las tonterías que han hecho en su nombre.

26 de marzo de 2010

DOSIS DE REALIDAD

Una inyección de verdades es lo que me hacía falta, como una de esas vacunas en las que a medida que te infiltran el medicamento va aumentando el dolor. Cuando acaba llega el alivio, pero luego quedan secuelas, un malestar constante en la zona del pinchazo que posiblemente se refleje en el resto de tu cuerpo. No es la vida, ni la energía fuente de todo (ya explicaré en otro post mi teoría sobre la creación y su causa), ni el destino, ni los astros, ni las circunstancias. Nada nos pone a prueba, sólo nosotros mismos. Por fin me he dado cuenta, de que cada uno elige lo que es, lo que quiere ser, y la forma de llegar a ello. Y también es dueño y culpable de las inconveniencias que sufre, por no ser lo suficientemente valiente para decir basta y tomar las riendas de su vida.

Cierto es que da igual cuánto tiempo. Da igual tardar dos años o tres meses. Lo importante es darse cuenta y encontrarse en el momento y lugar adecuados para comenzar. Por fin escribí primero el título, sabía lo que iba a decir, aunque no supiera por dónde empezar. Se trata de reconstruirse, y para eso he de dejar de hablar en tercera persona cuando hablo de mí, debería borrar todo lo ahora escrito y trasladarlo a primera persona, pero si lo hago quizás mañana olvidé el por qué.

Vivimos en el mundo de las comunicaciones, pero es lo que menos hacemos entre nosotros. Me cuesta horrores hablar de mis inquietudes libremente, de soltar mis preocupaciones y mis problemas que seguramente si analizamos, serán nimiedades, pero son mis nimiedades; y soy yo la que convive día y noche con ellas, y es a mí a quien se comen. Las pequeñas cosas también hacen daño por dentro, y hay que sacarlas. No me caracterizo precisamente por ello, pero quedárselo todo nos hunde, de esto también me he dado cuenta. Quiero confiar en mi entorno, en mis amigos, en mi familia, pero antes hay que dar pasitos. Es esencial la comunicación, y es de lo que carecemos en este gran mundo.

Gracias a varias conversaciones he logrado pensar con claridad, se puede decir que estoy en "jornada de reflexión" y que por fin camino por el sendero adecuado, aunque siga encontrando algunos baches. Lo mejor y más gratificante es que de todo se aprende. Y todo esto ha sido la lección más importante que me han enseñado en toda mi vida. No he sido capaz de darlo todo de mí, porque no he sido yo. He estado enclaustrada en pensamientos negativos que no dejaban que mi fuerza saliera a flote, ahora ya está asomando. Estoy segura de que puedo con cualquier cosa, porque todo está en mis manos.

Pocas veces en mi vida he hablado (escrito, en este caso) tan siceramente, y después de esto sólo queda recoger la cosecha de lo que a partir de ahora siembre. Estoy segura de que los frutos serán mejores que nunca, porque el coste ha sido infinitamente más alto que el resto de las cosechas.

Gracias por todo.

18 de febrero de 2010

TÚ YA LO SABÍAS


S
on los que me delatan, los que cuentan lo que siento cada vez que con un fingido sin querer me cruzo contigo. Son los que debo apartar, para no sentirme tan descubierta cuando me miras fijamente, porque siento que por ellos eres capaz de verme el alma. Esos a los que nunca se los lleva el viento, sólo el tiempo o el desengaño, pero nunca el viento. Son incapaces de mentir, reflejan lo que soy y lo que me haces ser cuando te observo cada segundo que aprovecho para analizar tu cuerpo, todos los guiños o arrugas que conforman tu expresión, la calidad y sensualidad de tus movimientos, que me vuelven esclava de ti. Son mis ojos quienes me traicionan cuando me hablas, pues me pierdo en un iris de colores diversos, que forman curvas alrededor del lugar donde siempre quisiera verme reflejada.

Mis ojos ya te cuentan que te adoro, que te he echado de menos, que eres especial y perfecto. Ya te dicen lo mucho que te necesito, y cuándo quiero abrazarte hasta perder las fuerzas. Ellos prueban tus labios antes que yo, porque los bordea y los acaricia tantas veces al mirarlos que siempre se me adelantan. Mis ojos son tu boca, son tu cara, tus facciones, tus pestañas. Son el blanco de tus dientes, el sudor de tus poros y el color de tu pelo. Son el fino vello de tu cuerpo, que se mezcla con las marcas de tu espalda, la definición de tus músculos y el contorno de tus venas, que me exita y me alimenta. Mis ojos son tus ojos, y lo supiste siempre. Ahora quiero disfrutarte, sin fingidos sin quereres, sin apartarlos, sin tiempo ni desengaño; sólo mirarte durante horas, mientras duermes o te duchas, sabiendo que lo sabes. Quiero contar cuántos tonos de verdes azules y grises rodean mi reflejo, quiero contigo siempre, quiero mis ojos, te quiero a ti.

22 de enero de 2010

CAPAZ


Vuelvo a las noches de escritura. Con los ojos enrojecidos e hinchados y la mente aturullada de estúpidos pensamientos. Y vuelvo a plantearme mil cosas. Si estoy preparada para continuar, si soy capaz de hacerlo. Me interesa tan poco lo que en teoría me servirá para encauzar parte de mi vida, que la motivación cada vez es menor. No veo recompensas apetecibles que alimenten mis ganas. Soy consciente de lo que he hecho mal, pero también de lo que hice bien sin resultados, observación que me ayuda a comprender mi pasividad desesperada y que no aporta nada bueno. Ya llevo casi cuatro años fuera de casa y han pasado como pequeños momentos fugaces. En teoría todos fueron decisivos, pero en práctica nunca lo han sido, no sé si ya le tocará a éste.

Me son indiferentes los juicios ajenos; ellos no saben que soy víctima de los míos propios, que son los que me atormentan hasta la saciedad. La palabra "capaz" me persigue, y su antónimo le precede. Los miedos y la inseguridad pueden con mis fuerzas, hay épocas en las que creo que los he superado, pero en ciertas fechas me vuelven a temblar las piernas y me escondo entre las sábanas de mi cama durante horas, condenándome al fracaso. No me veo aquí, pero tampoco en ningún otro lugar, en ningún aspecto de mi vida. ¡Qué mal me ha sentado salir de la isla! Intento ser objetiva conmigo misma pero es tremendamente difícil, siempre surge un aire victimista que creo que nunca tuve, que me justifica y consigue que me comprenda y me perdone. Quizás antes no lo conocí porque ninguna situación llegó a superarme así.

Quiero terminar de forma algo optimista, ser capaz de sacar la garra que siempre me caracterizó, la forma de pelar por todo. Fuerte, independiente y libre, con capacidad para la autocrítica y la rectificación, con la motivación simple. Con la de hacer las cosas bien porque así es como se deben hacer, no por una obligación ajena a mí.

Piensa por ti y para ti. Recuerda que tu satisfacción depende de tu propia actuación. Es la única forma de volver a confíar y lograr que todo se vuelva sencillo.

SE VA IÑAKI