2 de diciembre de 2012

¡¡¿PERO QUÉ MIERDA LES PASA A LOS HOMBRES?!!

 Los estereotipos ni gustan ni se corresponden muchas veces con la realidad, pero siempre hay registros de conductas que tienden a repetirse y expandirse sin remedio. Después de tratar con hombres toda mi vida, de que mis mejores amigos fueran chicos y de que mi relación con las mujeres haya sido más bien escasa y muy contada; me veo en la obligación de quejarme de la estupidez tan exagerada que poseen la mayoría de hombres con los que trato o he tratado durante mis veiticuatro años de existencia.

No digo que tengan falta de inteligencia, ni que no sean buenos ingenieros, médicos o filólogos. No pienso que las mujeres sean más listas y que hagan todo mejor que ellos, cada persona tiene sus cualidades y son indifirentes a su sexo. Lo que digo es que todavía tienen un arraigado machismo que parece no terminar nunca. Y ya no sé si es culpa de sus padres por la educación machista que todavía se profiere o si realmente se ha convertido en un componente intrínseco del hombre. 

Ser machista no se trata únicamente de pensar "las mujeres limpian y los hombres trabajan". El hecho de limpiar porque "quiero ayudar a mi mujer" ya es un pensamiento de esas características. Si limpias es porque ensucias igual que todo el mundo y es algo que simplemente debes hacer, no por "echarle una mano a la parienta". Los hombres son incapaces de tratar a una mujer como a un igual, como a otro amigo del grupo. Mis opiniones nunca se han escuchado con el mismo interés que el de un compañero masculino, las ondas de las palabras que pronuncia una mujer se pierden por el camino antes de llegar a los oídos de un hombre. Incluso cuando tus propios amigos hacen planes, siempre hay algún momento en el que deciden pasar una "tarde de hombres". Y tú, la única fémina del grupo, no sólo no puedes ir sino que evidentemente ni siquiera eres avisada. 

¿Pero qué coño les pasa? Llevo toda mi vida pensando que estos tíos son iguales que yo, que son personas con las que puedo hablar de cualquier tema porque no se escandalizan, con las que puedo bromear y hacer comentarios jocosos sin prejuicios, pero aunque ellos sean iguales que tú, lo siento; tú no eres iguales que ellos. Los chistes estúpidos son más graciosos contados por un hombre que por una mujer. Las actividades varoniles son infintamente mejores que las que puede planear una chica. ¡Incluso los comentarios en el twitter son mucho más interesantes si los hace un tío! Me repatea esa soplapollez que dicen con su gran condescendencia para tener al mujerío contento: "las mujeres son mucho más inteligentes que los hombres" o "mi mujer se encarga de esos temas porque es muy capaz, yo desde luego no sabría cómo poner una lavadora". ¡Las mujeres no nacen aprendidas, joder!

Está claro que han cambiado de estrategia, queriendo hacerse pasar por "modernos feministas" se han inventado una nueva forma de intentar ningunearnos, pero en la distancia, desde esas estúpidas frases que las mujeres se creen y se sienten orgullosas de que "sus maridos han cambiado". Pues mis amigos no cambian. Friegan los platos y lavan su ropa, como cualquier persona medianamente normal de este mundo, pero a la hora de hablar con una mujer no la tratan como a un igual. 

No paro de escuchar cómo siguen llamando guarras a las tías que se follan una noche, ¡pero si ella y él hacen exactamente lo mismo el uno con el otro! Y los veo, veo los estereotipos: "quiero a mi novia, pero es que es muy difícil dormir frío todas las noches", y si el otro está felizmente con su novia sin ponerle los cuernos cada dos días es porque "está agarrado por los huevos". Todas estas sandeces son verídicas, aún no entiendo qué les pasa a los hombres.

Y si a alguien se le ocurre pensar que estos trozos de carne son así porque las mujeres se lo permiten, o por alguna otra ocurrencia sin sentido, que se dé cuenta de que cada uno es responsable de sus acciones, y nadie ni nada tiene la culpa del comportamiento del otro. Cada cual actúa en base a sus persona, no a lo que otro permite, hace o deja de hacer.

Este post no es para que nadie se sienta aludido, ofendido o sienta dañada su persona, es una observación que llevo haciendo durante años. Es mi experiencia y, en serio, estoy hasta las narices.