30 de noviembre de 2009

¿CONSTRUIR FELICIDAD?


F
elicidad: Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Así al menos viene definida en el diccionario de la Real Academia. Las circunstancias interfieren en la felicidad, y nuestra personalidad condiciona la forma de entender dichas circunstancias. ¿De qué tipo de bien hablamos? Platón, con el mito de la caverna creó la Idea de Bien, siendo ese Bien el máximo exponente para hallar la felicidad, pudiendo alcanzarlo desde, y únicamente, la razón. Aristóteles fue más allá: La causa final. Todo tiende a un fin. Y el nuestro, ser felices. Todos y cada uno de los procesos que vamos labrando a lo largo de nuestra vida, sólo son meros trámites para alcanzar nuestro mayor objetivo, nuestro mayor fin.

Aunque no entiendo la felicidad por sí misma, tan efímera y subjetiva, comprendo los conceptos básicos que la sostienen. A partir de los cuales todo se vuelve trivial, provocando el resurgir de las cuestiones. ¿Existencia o inexistencia del destino? ¿Está todo escrito, estipulado y ordenado o todo lo contrario? ¿Somos capaces de decidir o cambiar nuestro rumbo, o el propio hecho tomar el mando de nuestra vida, creyéndonos dueños únicos de ella, está ya determinado? Por tanto, ¿tenemos el poder realmente de ser felices por nosotros mismos? Y una vez logrado, ¿qué nos espera? La felicidad absoluta vendrá dada por la tranquilidad absoluta, donde todas las inquietudes habrán sido mitigadas. Y quizás ese conocimiento sólo haya sido concedido a un cuerpo divino o extraterrenal. Quizás sólo quien se creó a sí mismo sea capaz de entender su existencia, pero nunca la del propio poder de crearse.

El ser humano podrá labrarse un entorno aparentemente feliz, pero la mente seguirá despierta, y ya no valdrá con consultar a la almohada, no será suficiente con tomar una decisión, porque todas las decisiones importantes ya han sido tomadas. No tenemos tiempo de saber qué ocurre cuando lo tenemos todo. Cuando ya hay trabajo, ya hay familia, ya hay dinero que sostenga los caprichos o ya están cumplidos los deseos. Cuando ya ha pasado un tiempo de disfrute absoluto, sin preocupaciones ni a corto ni a largo plazo. El mundo occidental tiene estipuladas las edades a las que deben ocurrir las cosas, y luego ya no hay tiempo para nada, sólo está la muerte.

Los procesos para alcanzar el Fin son demasiado largos, quizás debamos resignarnos a no conocer la Felicidad, sólo los pequeños momentos felices, así que no me vale la definición de la R.A.E., no existe definición exacta para algo tan abstracto, y mucho menos comprensión ni conocimiento sobre él. Los caminos son extraños e inesperados, y lo que nos depara, esté ya escrito o por escribir, puede destruir nuestro castillo de arena, que aunque llegue a parecer sólido, en cualquier despiste se lo puede tragar la marea.

14 de noviembre de 2009

SEXTO SENTIDO

Incomodidad. Susceptibilidad. Mal humor. Los síntomas pre-menstruales y menstruales, la revolución hormonal y todas sus consecuencias. Quizás esos quejares son los que nos identifican, los que nos diferencia, los que te hacen ser mujer por razón propia. No por el hecho fisiológico de que tu óvulo muera y se desprenda de las paredes del útero. Sino por lo que ello provoca en tu estado de ánimo, en tu forma de comportarte, de encajar situaciones cotidianas como auténticas tragedias.

Cuántas veces habré escuchado el suplicio de ser mujer, y cuántas otras lo habré dicho. Pero qué regalo es en realidad. Somos las del sexto sentido, intuición femenina. Las que han sido fabricadas y amaestradas para luchar, para sobrevivir, para organizar. Nos creen sufridoras por naturaleza, algunos nos consideran el sexo débil, no se han dado cuenta de que a pesar de todas las trabas que nos ha impuesto la historia, englobando todos los factores sociales posibles, en todas las épocas y desde todos los tiempos, hemos conseguido lo que hemos querido, porque nadie ha sido capaz de reducirnos, aunque se haya intentado hasta la saciedad. Realmente, a nivel mental, nos han hecho un favor. Porque todo ese ataque, ese machaque continuo, sólo ha servido para que las nuevas generaciones nazcan con ese sexto sentido, con ese poder que nos hace encajar las adversidades. Que logra que tengamos fuerzas para trabajar a jornada completa: en el trabajo, en casa, en la presión social. En conseguir tiempo para la familia, para hacer y deshacer, para preocuparnos por todo excepto por nosotras mismas. Las mujeres tenemos la capacidad de olvidar nuestros objetivos, de borrar nuestras metas, por los nuestros. Porque la humanidad, la vida, nace de nuestro cuerpo. Nuestro vientre es algo divino y extraordinario, con lo que nada ni nadie podrá jamás compararse, porque no existe comparación posible.

11 de noviembre de 2009

ENCANTADOR DE SUEÑOS

No han venido a doblegarme,
pero eso han hecho tus caricias.
Han podido con mi orgullo,
con mi pausa y con mi prisa.
Son culpables de mi llanto,
son la miel de mi colmena,
soy la ninfa que te espera
al otro lado de la niebla.


Han conseguido calmarme
tus palabras hechiceras,
han logrado engatusarme
con olor de primavera.
Convirtieron en deseo
el contorno de tus labios,
deseé esos rojos suaves
por mi cuerpo navegando.

Han puesto vela a mi barco
tus razones y tus peros,
he derramado mi sangre
por mi encantador de sueños.
Eché el ancla en alta mar
descansando en tu regazo.
Mi pasión abandonada
al calor de tus abrazos.

4 de noviembre de 2009

LA CAIXA IRRITA A LA IGLESIA

Una cruzada en la que sólo los cristianos se libraron del poder de Dios, caracterizada por luchar contra los infieles y por el convencimiento de que sólo el cristianismo constituía la única doctrina para alcanzar al Supremo, fue el gran logro de los Reyes Católicos. En el siglo XXI ya no están de moda las hecatombes, ahora se lleva la demagogia, las palabras se falsean fácilmente.

La Fundación La Caixa ha publicado un libro titulado Violencia: Tolerancia cero, escrito por Inés Alberdi, que se repartía gratuitamente en las oficinas de la entidad y con el que, sin lugar a dudas, se intentaba lograr una mayor concienciación social para prevenir, en la medida de lo posible, que continuaran las muertes por violencia de género. En él, la autora hace alusión a lo que ya todos sabemos: la religión y la familia han forjado las bases fundamentales del machismo más intransigente. Una cultura en la que el hombre es quien debe trabajar, mantener a la familia, ser respetado y venerado por su mujer. Sin embargo, los más conservadores se han llevado las manos a la cabeza, ¿qué parte de la historia española no estudiaron algunos católicos?

Y es que para poner el grito en el cielo por un hecho tan evidente (¿o es que de pronto nadie sabe que el cristianismo se consolida bajo unos cimientos machistas?), se les debió pasar por alto algunas costumbres cristianas. Han tergiversado la información hasta tal punto, que han hecho creer que el libro intenta culpar a la religión y a la familia de la violencia. Han criticado a feministas y hecho eco de que todo es una trama política de izquierdas para desacreditar a la Iglesia y sus seguidores.

Hace cinco años, un grupo de católicos de derechas creó una fundación llamada “Hazte Oír”, que presionando han conseguido que este libro ya no se distribuya libremente, pues para conseguirlo ha de pedirse en las entidades bancarias de La Caixa. Pero atención, aún no ha llegado lo mejor: En su página web han publicado una carta dirigida al presidente Ricardo Fornesa y al Director General Isidro Fainé, para que todos los que quieran envíen el escrito por e-mail a los susodichos, pidiendo rectificación, retirada del libro, y preguntando “si uno de los fines de su “Obra Social” consiste en difundir el odio al cristianismo”.

Es decir, todos los españoles debemos soportar su intolerancia, su estancamiento social y cultural, su fanatismo y sus gritos de “España Católica” así como las manifestaciones por parte de la extrema derecha y de aquellos cristianos que arremeten contra todo lo que no se asemeje a su doctrina; pero ellos no son capaces de aportar un granito de arena para un bien común: la lucha contra la violencia. Lo que pretendía ser un objeto sensibilizador que ayudase a informar a la sociedad española de por qué, cómo y la manera de detectar y evitar lo que ocurre, se ha convertido en una estúpida lucha de ideologías políticas y religiosas. Aquí cada cual tira para el lado que le interesa.

En cualquier caso, es totalmente surrealista intentar convencer de que este problema no viene precedido por nuestra cultura, en la que ha intervenido de forma directa durante toda la historia de España, el venerado catolicismo. Piden que se les respete, se les tenga en cuenta, pero luchan en contra de una educación laica e igualitaria. Algo falla en el planteamiento. Hace siglos asesinaron personas, ahora matan las palabras.


Artículo escrito por AG publicado en el periódico digital El Crisol, finalista del concurso para estudiantes del diario El País (http://estudiantes.elpais.es).

1 de noviembre de 2009

20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA


POEMA XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda.

Uno de mis favoritos, siempre que termino de leerlo estoy un rato pululando, no entiendo cómo se puede escribir así, cómo es posible llenar y llegar tanto. Estoy enamorada de este hombre.