Toda acción tiende a un fin, un propósito, una conclusión. Pero, ¿hacia dónde tienden nuestras mentes? ¿Actuamos siempre para alcanzar o llegar a algún punto? o, por el contrario, ¿basamos nuestras acciones en el azar como resultado?
¿Somos mentes de pájaro en mano o de ciento volando?
Nuestro cuerpo, en el presente. Demasiado simple.
Nuestra mente quiere traspasar las fronteras del tiempo, ir más allá, un día en el pasado y otro en el futuro, adelantando las horas, atrasando los segundos, jugando con lo establecido.
Hemos convertido el mundo en nuestra imaginación, hemos inventado, innovado, avanzado con la historia, con tragedias y victorias. Jugamos a ser dioses, a girar la tierra con el índice, a retar a la natura sin contemplar su respuesta.
¿Dónde está la perfección? Aristóteles, seguidores, ¿y vuestra felicidad?
¿Por qué si sabemos el fin, no conocemos el proceso? ¿Y por qué aún sabiendo que en las guerras nadie vence, no cesamos en su intento?
¿Es el hombre el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, o es el hombre el único animal?
El cielo se cae, el mar se ennegrece, y nosotros, algunos gritamos y otros contemplan. Limitados al rebaño, aquí estamos, y ahí está: El fin como fin, la catástrofe como resultado.
¿Somos mentes de pájaro en mano o de ciento volando?
Nuestro cuerpo, en el presente. Demasiado simple.
Nuestra mente quiere traspasar las fronteras del tiempo, ir más allá, un día en el pasado y otro en el futuro, adelantando las horas, atrasando los segundos, jugando con lo establecido.
Hemos convertido el mundo en nuestra imaginación, hemos inventado, innovado, avanzado con la historia, con tragedias y victorias. Jugamos a ser dioses, a girar la tierra con el índice, a retar a la natura sin contemplar su respuesta.
¿Dónde está la perfección? Aristóteles, seguidores, ¿y vuestra felicidad?
¿Por qué si sabemos el fin, no conocemos el proceso? ¿Y por qué aún sabiendo que en las guerras nadie vence, no cesamos en su intento?
¿Es el hombre el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, o es el hombre el único animal?
El cielo se cae, el mar se ennegrece, y nosotros, algunos gritamos y otros contemplan. Limitados al rebaño, aquí estamos, y ahí está: El fin como fin, la catástrofe como resultado.