10 de abril de 2014

EL MENÚ DE ESTA NOCHE

   Una botella de vino a medio terminar. Ojos de mirada amarga y una boca que escupe palabras fulminantes; el menú de esta noche. 

Mientras llueve, truena y se despeja continuamente, nos espera la ciudad cambiante. La ciudad de la cara de acelga. La ciudad del verano que se esconde entre estas nubes negras de otoño e invierno. Y nosotros esperamos el transforming aletargados, impacientes; mientras terminamos la mitad de este vino espumoso, que no sabe a vino y que gracias a eso baja por mi gaznate.

Y no es posible, 
no es posible mantener la paz en este contexto. 
No es posible avivar un ambiente de templanza 
en medio de una tormenta tormentosa. 
Sí, redundancia. 
El alcohol me sincera y la lluvia me altera. 
Sí, pareado.

Hasta que ya no aguanto como H y me lanzo hacia las mil y una barbaridades que mi boca furiosa no puede contener. 

La locura, el menú de esta noche. Cereales integrales para desayunar.