5 de agosto de 2013

ADÓPTAME, QUE DIRÍA ERIC...

    Llevo fatal las relaciones humanas. Cuando se trata de profundizar, de abrirme a alguien o expresar mis pensamientos, noto una especie de tensión interna que me impide actuar libremente. Puedo percibir cómo me contraigo a nivel físico y mental. Una sensación amarga en la que no me encuentro cómoda. 

Siento cómo tengo que justificarme con mi propio entorno, y vivo una lucha constante entre lo que debería ser y lo que es la realidad en las relaciones. No es tanto la reacción del otro, sino la mía propia antes de que ésta suceda. Dejaré de sentirlo así cuando me de cuenta de que no necesito que me comprendan, que me quieran, que me acepten... 

Adóptame, que diría Eric.