La otra noche Jesucristo se me apareció en sueños. No recuerdo lo que me dijo, sólo apareció en una constelación y venía hacia mí, mientras hablaba con algún sabio de la Antigua Grecia que no reconozco. Yo me quedé petrificada, de rodillas, con la boca abierta, sin poder moverme y temblando, como si me dieran pequeños espasmos seguidos, muy raro. Había visto la luz, todo en lo que no creía hasta entonces me estaba anulando mientras se producía uno de esos milagros divinos. Fui feliz, porque sentí que por fin todo estaba resuelto, ¡era cierto! No cabía duda, el inicio, el fin, el más allá y el más acá, todo cobró sentido. Me pregunto si los creyentes sienten esa seguridad, eso que experimenté mientras flipaba como nunca. Porque si es así, ahora entiendo cuánto se ofenden cuando escuchan a alguien negar a Dios. Si lo que soñé ellos lo sienten real, los admiro y envidio, porque poseen el convencimiento de la creación, del cómo y el por qué. No les hace falta ciencia, no experimentan dudas, todo está claro.
Me pregunto cómo sería si yo fuera católica realmente. Habría pensado que Jesús quería mandarme un mensaje, o avisarme de algo, o reafirmar mis creencias o algo así. Por suerte o desgracia no lo soy, así que con un sueño no me vale. Además, tendría que aclararme muchas cosas, porque todo el tema de que Jesús era un hombre extraordinario que poseía algún tipo de poder puedo entenderlo y aceptarlo como verdad, pero de ahí a que su padre sea el espíritu santo... hay algo que no cuadra. Que esa es otra: ¿qué es un espíritu santo? (sonido de grillos). Lo que me gustaría saber es por qué si Jesucristo era tan bueno y generoso, se proclama fiel a su palabra la Iglesia Católica, responsable de barbaries y atrocidades, además de no predicar con ejemplo de valores dignos, sino repartiendo intolerancia, discriminación, clasismo, y más adjetivos calificativos que conducen mas bien a la descalificación. Estoy convencida de que Jesús mola, pero se la han jugado esos amiguitos suyos con las tonterías que han hecho en su nombre.
Jesus Rocks!
ResponderEliminarDigamos que él es una representación de tu moral personal, y la Iglesia una sociedad que aprovecha que tengas cierta ética para conseguir fines más o menos aceptables, manipulando un poquito por aquí, un poquito por allá, construyendo una conciencia colectiva que reprime nuestros anhelos inconscientes y primitivos, y que anula la personalidad. tachán!
Ah! Y Ana rocks también!