Estoy harta de las etiquetas. Literalmente. Son imposibles de arrancar. En serio, las únicas que terminan saliendo son las de los vasos de Nocilla y después de unos cuantos días de remojo y a base de frotar.
Mientras no sabía sobre qué escribir comencé a intentar despegar las pegatinas de una laca de uñas, que para mi sorpresa no resultó muy costoso; pero el resultado fue extrañamente inquietante: El envase pasó de ser alguien, a ser nadie. Tan sólo de quitarle la etiqueta se convirtió en una pintura que igual podría haber comprado en los chinos como en una gran superficie, o quizás en una perfumería. Pero más bien se volvió rancio, desconocido, inapetente. Da igual lo que hubiese pagado por él, sin su etiqueta no valía absolutamente nada. De haberlo conocido sin ella yo habría apostado por unos de esos bazares, que ahora se llaman "XINXUAN" en sustitución al clásico "Casi TODO a 150".
De ahí la siguiente pregunta: ¿Somos algo sin nuestras etiquetas?
Cuando vas a una entrevista de trabajo, o te presentas a un concurso, o conoces a alguien; el guión exige que que hables sobre ti o sobre tus pegatinas. Y mientras tú cuentas lo que crees que eres, mientras dices cosas que a nadie le interesan, la gente va creando su propia historia mental sobre ti, hasta que ya tienen listo su rectángulo mental con tu definición: "Gilipollas" -por decir algo-. Y entonces da igual las etiquetas que tú quieras ponerte, el otro ya te ha asignado la suya propia.
Por eso, porque queremos creer que le gustamos a la gente, insistimos en la idea que tenemos de nosotros mismos y no descartamos eliminar todos esos buenos adjetivos que hemos dejado en nuestro muestrario para tratar que el mundo no nos quite la razón. Actuamos como buenos comerciales y vendemos nuestro producto estrella continuamente; hasta que nos convencemos de que es así como somos: tal y como hemos escrito en nuestra etiqueta. Ahora ya sólo falta plastificarla y pegárnosla en la frente; porque tenemos un miedo terrible a quedarnos como mi pintauñas: despojados de nuestra identidad y vendidos en el todo a cien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario