6 de febrero de 2012

CUESTIÓN DE EGO

Tienes pensamientos que rechazas, que no te gustan. Tienes pensamientos egoístas, egocéntricos, pensamientos "de mala persona", puedes hacerles caso o no, ahí están tus acciones.

Una voz que alimenta tus ideas, tus opiniones... que te dice: lo que tú piensas es lo correcto, los demás están equivocados. Un ser que se siente atacado cuando escucha adjetivos sobre sí que no le gustan, que se identifica con cada acción una y otra vez. Y se ensalza a sí mismo continuamente.

Yo y mi Yo (y mi Ballantines, como dice la canción) no paran de confabular contra mí, haciéndome creer que todo lo que me cuentan es la única verdad, para que me aferre a ellos y así puedan crecer y hacerse aún más fuertes. Lo terrible es que, aún dándome cuenta, muchas veces lo consiguen.

Veo mi Ego, tu Ego, nuestro Ego. Cuando, por ejemplo, al cabo de unos días leo algunas cosas que escribo lo percibo por todas partes. Cada palabra, cada letra y acento está plagado de él. Aparece continuamente, de forma deliberada y sin pedir permiso. ¿Seré capaz de no dejarlo salir, además de percibirlo? Es complicado. Estoy aferrada a mí misma y a las convicciones que me he inventado. Con lo fácil que parece: lo sueltas, te desprendes y entras en libertad.

Tengo muchas cosas que expresar y me vienen como borbotones que no consigo encauzar, así que voy a terminar con una cita que recoge el libro de Eric Bareth:

Toda noción, sea cual sea, es falaz. - Vajracchedika

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